Nuestra Boda: Las Invitaciones

En el anterior post os comentaba que para ahorrar un poco de dinero en la boda, una buena idea era hacer algunas cosas por vosotros mismos. Como por ejemplo las invitaciones. En nuestro caso, Yago es diseñador gráfico y eso nos lo ponía mucho más fácil. O eso pensábamos... Finalmente tengo que admitir que en vez de ahorrar hemos gastado algo más, jeje. Y es que si simplemente nos hubiéramos dedicado a diseñar unas invitaciones y mandarlas a una imprenta hubiera sido más fácil y económico. Pero somos unos cabezotas, y hasta que no conseguimos lo que queríamos, no paramos. Esto conlleva a mucha prueba y error por el camino, y como consecuencia a un gasto mayor... Pero he de decir que estamos tan orgullosos y felices del resultado, que cuando las vimos acabadas nos emocionamos. Para mi son las invitaciones perfectas para nuestra boda y las que más nos definen. A continuación os voy a contar un poco del proceso, por si os pudiera ayudar en algo y sobre todo, a no cometer los mismos errores que nosotros.

Lo primero y más importante, ya que íbamos a hacer las invitaciones nosotros mismos, es que teníamos que comprar una serie de cosas para poder realizar las manualidades. Tales como una cortadora de papel, un cutter bisturí, una base para cortar, una regla... Todo esto lo compramos en Amazon a muy buen precio.

Yago tenía el papel más difícil, diseñar las invitaciones. Pero yo lo tenía muy claro. Y es que como os comentaba quiero una boda de cuento de hadas, que nos haga sentir como en un bosque encantado, con colores verdes, blancos y dorados. Y quería plasmar todo eso en nuestras invitaciones. Parece difícil ¿no?. Si que lo fue. En la app de Pinterest podéis coger muchas ideas e incluso en Youtube tenéis infinidad de tutoriales de como hacer invitaciones originales.

Hubo varios diseños, que personalmente a mi me gustaban mucho, pero Yago es muy exigente, demasiado, y más cuando está creando algo para nosotros. Él quería un diseño original y al final, después de mucho trabajo, lo consiguió. Respetando todo lo que yo le había pedido.

Como decía Marta Rivadulla de El Sofá Amarillo (una de mis wedding planners favoritas), en una entrevista para la Voz de Galicia que podéis encontrar aquí , " la invitación es muy importante, ya que es la primera imagen y tiene que decir algo sobre la misma ". Y estoy completamente de acuerdo.

Ahora tocaba escoger el papel para hacer las impresiones, queríamos que fuera especial y a Yago se le ocurrió comprar unas láminas de papel de acuarela. Cogimos estas de Canson aquí . El resultado fue increíble.

Como os decía, me apetecían detalles dorados en las invitaciones. Y buscando, Yago encontró esta fantástica máquina que aplica una capa metalizada sobre la tinta de la impresión, la Minc. Nos costó 63€, pero se le saca mucho más partido ya que puedes plastificar tarjetas. Pero esto es algo que os contaré más adelante. La podéis comprar aquí . Lo que si es importante, para que funcione, es que las impresiones deben estar hechas con tinta a láser. Sino, no obtendréis ningún resultado al pasarla por la máquina. Además, un consejo que os doy, es que en lugar del plástico que os trae para envolver la tarjeta, la forréis con papel de horno, que encontraréis en cualquier supermercado, y al máximo de calor. De esta forma os cogerá mucho mejor el metalizado.

Hicimos aparte unas tarjetas, más pequeñas, para colocar con las invitaciones, en donde específicamos más el horario de la boda, el servicio de traslados de autobuses, con nuestros teléfonos personales y la página web. ¡Si, tenemos Web de la Boda!. Ya os la mostraré... Y envolvimos las dos tarjetas en un papel cebolla que recortamos a medida para cada una.

Para cerrarlo, nos gustaba mucho anudarlo con un lazo y sellarlo con un lacre dorado. Yago diseñó un sello y mandó hacer aquí. ¡Quedó perfecto! El lacre, lo compramos por internet, del estilo vela, con una mecha que vas prendiendo y va cayendo gota por gota... y aquí otro de nuestros errores. No había manera de que ningún sello quedara bien. El proceso era excesivamente lento, cogía pintas negras al quemarse la mecha y se quedaba pegado al sello.

Tuvimos que buscar otra manera de hacerlo. Finalmente compramos una pistola de silicona en un chino y barras de lacre ya preparadas para ella. El resultado como veréis es increíble. Y se hace mucho más rápido. Un truco, tener a mano un cuenco con un poco de agua y un hielo, y mojar el sello cada vez que lo pongáis en contacto con el lacre para enfriarlo y que así no se os quede pegado.

Y por último los sobres. Al principio estuvimos a punto de comprar las cartulinas y hacerlos nosotros mismos... menos mal que finalmente encontramos unos en amazon del color perfecto. Yago hizo un diseño para forrarlos por dentro y darles un toque. El resultado es maravilloso.

A continuación os dejo unas fotos del proceso.

Espero que os haya gustado y dado alguna idea.

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El papel de acuarela hace que las invitaciones sean más especiales.

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Yago diseñó un sello y lo mandó hacer en Etsy.

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Envolvimos las tarjetas en papel cebolla que recortamos a medida y atamos con un lazo.

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Para las capas metalizadas en dorado utilizamos la Minc.

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Yago hizo un diseño para forrar los sobres por dentro y darles un toque.

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El resultado es maravilloso.

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Pinterest
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